Pronador, supinador, neutro… ¿Y tú, de quién eres?

Siempre se suele decir que el running es el deporte más barato, por ser aquel que únicamente necesita unas zapatillas deportivas para ser practicado, pero la elección de las mismas puede darnos más de un quebradero de cabeza.

Si os estáis iniciando en este mundillo habréis escuchado o leído en más de una ocasión términos como pronador leve, zapatilla neutra, supinación, pie cavo, etc y os habrán sonado a chino. Yo misma, pese a ser médico y conocer qué son los conceptos de pronación y supinación, tenía información errónea al inicio y pensaba que por tener el pie cavo y desgastar la zapatilla por fuera iba a ser supinadora. Nada más lejos de la realidad…

En este post pretendo explicaros un poquito en qué consisten todas estas palabrejas, qué es una prueba de análisis de la pisada y por qué opino que es mejor ahorrar en “modelitos” y comprarse unas buenas zapatillas adaptadas a nuestro pie antes de iniciar la práctica del running.

La pronación consiste en la rotación del pie hacia dentro, hacia el borde interno, en el momento en que contactamos con el suelo. Por el contrario, la supinación se da en aquellos pies que rotan menos y el impacto se transmite en la parte externa del pie, sosteniendo el peso de nuestro cuerpo en el borde externo de la zapatilla durante la fase de apoyo.

No tiene nada que ver con por dónde se desgasta más la zapatilla. El desgaste es un concepto estático y la pronación/supinación un concepto dinámico. Por ello las pruebas de análisis de la pisada donde lo único que miran es la huella plantar NO SIRVEN DE NADA: hay que analizar el pie y la pantorrilla durante la carrera.

Por esta mezcla de conceptos vino mi error inicial: Yo tengo el pie cavo (con mucho arco plantar) y desgasto mucho el calzado por la parte externa del talón, ya que piso hacia fuera y pensaba que era supinadora. Después de hacer el análisis de la pisada descubrí que soy pronadora leve.

Llevaba tiempo rondando la idea de hacer esta prueba, aunque no lo tenía fácil al vivir en una ciudad pequeña, dónde la única opción era la del Decathlon, que no la recomiendo en absoluto porque es una prueba estática, sin ningún análisis de la carrera.

Finalmente aproveché una escapada a Madrid para pedir cita en El Corte Inglés de Preciados. La prueba es gratuita, sin ninguna obligación de compra, y la reserva de cita se hace por internet, a través de la Run Academy

En el mail de confirmación únicamente indicaban que se acudiese a la prueba con unos calcetines deportivos, por lo cual allí fui yo con mis vaqueros skinny y mi jersey.

El momento de pánico vino cuando el dependiente me dijo que tenía que subirme los pantalones hasta la rodilla, porque tenía que verme el gemelo, ya que uno de los puntos de medición de los ángulos es el punto medio del gemelo.

Intentar subir un vaqueros ajustado hasta la rodilla cuando tienes los gemelos bastante musculados, como es mi caso, es una tarea dura. Tuve que hacer la prueba con los pantalones comprimiéndome la circulación y notando como poco a poco las piernas se me iban quedando entumecidas.

Volver a bajarlos era imposible: se me habían hinchado las piernas y aquello no se movía. Conseguí quitarlos y volver a ponerlos en uno de los probadores (Nota mental: llevar pantalón corto o pedir unos en la tienda la próxima vez…).

El análisis en sí consta de dos partes: Una estática, donde te escanean el pie descalzo y registran la fuerza, en Newtons, en cada zona de la pisada, para ver si pisas con la zona interna o externa del pie.

La parte dinámica consiste en correr en la cinta durante un par de minutos mientras graban el movimiento de tus piernas. En base a estos calculan unos ángulos y te dan el resultado. ¿El mío? Cómo ya os dije antes, pronadora leve (5º) por lo que me recomendaron una zapatilla neutra.

Me recomendaron varios modelos de zapatillas, sorprendiéndome también que mi peso se considera bajo, al estar por debajo de los 70 kg y que puedo usar zapatillas sin amortiguación delantera. Mido casi 1.80cm y creo que la media de estatura y peso está bastante por debajo de la mía, pero siempre es bueno recibir estas “alegrías”.

Me decanté por las Nike Vomero 9, con amortiguación delantera y trasera, ya que la zona de los metatarsos es la que más se me resentía en el impacto y preferí pagar los 20€ de diferencia que había con el modelo que solo tiene amortiguación trasera, las Pegasus, y tener una buena zapatilla.

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La primera sensación fue de “Guau! Esto sujeta de verdad el pie”. Venía de usar unas Nike Free 5.0, con las que el pie se me iba hacia los lados y terminaba con un dolor horrible en el tibial anterior después de correr. Por lo que me comentó el dependiente, las Free se consideran zapatillas de pisada natural, que pretenden simular el correr descalzo y potenciar la musculatura de la planta del pie, justo lo contrario de lo que yo necesito (sería ideal para pies planos). Son buenas para gimnasio y caminar pero pueden provocar lesiones si se usan para correr grandes distancias.

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Las primeras semanas con las Vomero fueron genial: sensación de pie más sujeto y menos dolor en los tibiales al correr, pero según va pasando el tiempo noto que torsiono muchísimo el pie hacia dentro al correr, sobre todo el izquierdo, y termino con sobrecargas en los peroneos y en el gemelo externo, por lo que me he decidido a jubilar estas (que ya tienen bastantes kms) y pasarme al modelo de Nike con control de pronación: las Nike Air Zoom Structure 18.

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Conclusión a todo esto:

Nadie da duros a cuatro pesetas. Las pruebas de análisis de pisada que realizan los centros comerciales y tiendas deportivas si bien pueden servirnos para una orientación inicial, como fue mi caso, y aclararnos algunos conceptos sobre nuestra pisada, no están realizadas por profesionales ni cuentan con maquinaria especifica y calibrada para dar un diagnóstico.

-Si tenemos sobrecargas repetidas, dolor, etc es recomendable acudir a un podólogo y realizar un análisis de la pisada por un especialista quien, además, puede confeccionarnos unas plantillas adaptadas a nuestro pie, que combinaremos con unas zapatillas neutras, consiguiendo el mejor ajuste. Por eso al inicio decía que son cosas en las que no podemos ahorrar, ya que está en juego nuestra salud.

-Las zapatillas baratas que abundan en las tiendas deportivas NO SON RECOMENDABLES PARA CORRER. Es verdad que existe mucho marketing en todo este mundillo, pero una zapatilla vale 120 euros por algo. La de 30 euros nos sirve para ir al gimnasio y realizar actividades de bajo impacto, pero no salgáis a correr con ellas y menos si lo hacéis con frecuencia porque terminaréis con lesiones importantes.

Otro día os hablaré del mantenimiento de las zapatillas y cada cuántos kilómetros se deben cambiar.

Alba